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martes






"Que bien que al fin dejamos de ser dos buenos amigos" nunca había sonado tan bien.






sábado



Que ya no cuento las estrellas si tengo los lunares de tu espalda,
que  no necesito de la luna si tus ojos ya me encantan.







Las noches contigo tienen otro hechizo. 

viernes




M
e besaste. Sin darle vueltas al asunto, sin si quiera pensártelo dos veces. Me tomaste entre tus labios y nos hundimos en el mar de dudas, de miedos pero sobre todo mar de ganas; ganas de perdernos del mundo, de encontrarnos con nuevos ojos, de querernos como nadie lo había hecho e inventarnos la mejor historia que alguien había escrito jamás.

Y así empieza...





lunes

Y que te veo y… no sé, me entran tantas ganas de abrazarte, de tatuarte mil te quieros, de consumir un poquito más de tus besos; pero en serio, eh? tantas pero tantas que se me cierra el cerebro, se me quiebran las palabras y sólo me sale cantarte algunas de las canciones que pegan con nosotros, porque te quiero con limón y sal,  quiero que sepas cuanto me haces bien, me haces bien, me haces bien. Abrázame fuerte, dale no me sueltes, llegó el tiempo de los dos. Quiero caminar con vos, que en esta vida todo es más lindo y se hace más fácil si se hace de a dos.
Tengo antojos de ti,
De tu voz sincera.
De las miradas furtivas,
De nuestros encuentros en la cocina.
Tengo ganas de ti, de tus labios.
Bésame.
Sin prisa, sin pausa. Sin tiempo
Más que el de tu respiración.
Que me dan antojos de ti,
De tu perfume.
Piérdeme.
Hazme presa y victima de tus abrazos.
Secuéstrame en un tu mirada,
Clávame la incertidumbre de no saber dónde amaneceremos mañana.

sábado

No golpeaste a la puerta, entraste sin aviso y lo derrumbaste todo. Quebraste los esquemas y asaltaste mi soledad. Ahora vas derritiendo los miedos sin siquiera darte cuenta, e instalando en mi las ganas de extrañarte, de quererte, de perderme y reencontrarme en tu abrazo en plena madrugada.
No sabía que podía sentirte así, tan simple y rebuscado. Tampoco que podía sentirme así, tan rebuscada y simple; bajando la guardia cuando menos lo esperaba, dándole rienda suelta al qué vendrá.
Sos el sube y baja de emociones entrelazadas, el que conocido que es un extraño, el que sin saberlo me está devolviendo la inspiración para escribir, aunque sea sin sentido, sin principio o sin fin.

viernes





A
lgo así como el dulce de leche de las mañanas, el chocolatín después del almuerzo o
no, definitivamente sos como la frutilla del postre.