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martes








S
in destino, ni camino. Sos el principio y el fin, la contradicción del ser, la muerte que rodea, la vía de escape. La perdición que se hace adicción en cada beso, la despedida que llega, el encuentro inesperado. Las ganas de extrañarte, la ilusión que vuelve sin aviso.








sábado

Creo que en estos momentos me vendría muy bien escaparme de mi misma. Abrirme paso sin piedad entre costillas y pulmones y salir a tomar aire fresco, no pensar. Ni siquiera verme desde otros ojos, buscar silencio... eso, silencio. ¿Alguna vez has tenido que pelear contra esa voz maldita y aguda que surge de algún lado y es intocable? Esa chillona y quisquillosa que no te deja ser, que te sube, te baja, da vueltas, frena, te retuerce, supera los límites y  hace que intentes hasta lo imposible por callarla; bueno, esa no se me despega, es mi sombra y mi condena. Mi  nube gris, mi muro de Berlín. Estoy siendo presa y víctima de mi misma y mis sinsentidos y no voy a pedir r e s c a t e porque no hay quien me saque de esta si no yo ( en las luchas con uno, uno tiene que ser el héroe).  Y con el paso del tiempo me he dado cuenta que no  tengo otra forma de escapar que no sea por mis dedos, que sea yo la que me vea , me lea me detenga de esta montaña rusa que no para, que da vueltas, que marea. Tengo náusea literal. 

viernes

Pero yo no soy una persona triste. Al contrario, soy una persona feliz, con muchos amigos y dos perros maravillosos. Solo que a veces pienso que sería bueno tener alguien con quien compartir las cosas. Por ejemplo, cuando vi París desde un rascacielos quise decirle a alguien: “¡Qué bonito, verdad?!”. Pero no había nadie.

Era como si recordara algo que nunca había conocido o que siempre había esperado.Pero no sabia que era. Tal vez fuera algo que había olvidado o algo que me hubiera faltado toda la vida. Solamente puedo deciros que sentía al mismo tiempo alegría y tristeza. Pero no demasiada tristeza; porque me sentía viva. Si, viva.

Paris, Je t’aime

jueves

Anoche soñé con vos como hacía meses que no pasaba. Estabas ahí, de la nada a mi lado, preguntándome sobre mi vida, mis días… Y sonreías sincero, sin complicaciones. Una vez leí que si soñamos con alguien es porque esa persona está pensando en nosotros. Antes me aferraba a esa idea, la necesitaba, sabes? Esa ilusión de sentir que vos podías estar pasando por lo mismo que yo; que en el fondo no podíamos más con la distancia, que era imposible que estuviéramos como estábamos.

Pero con el tiempo aprendí a dejar de lado esas creencias y cursilerías, y la realidad me demostró que era mejor así. Que vos pudiste seguir adelante, que no sé si estás o no pensando en mí, pero que seguramente no estás en mi misma frecuencia.

Y yo…yo sigo con la misma adicción a la fotografía, con las ganas de capturar UN momento. Para que no cambie, se quede inmóvil en la película. Una imagen que me diga que las cosas sí pasaron, sÍ existieron. Las fotos no avanzan y por ello inevitablemente me recuerdan el pasado, ese bastardo que se niega a cambiar.


Bueno, después de todo ti nunca se te dio lo de la fotografía.


Día 16 - Un buen cover.

viernes




Una chica cualquiera sentada en un lugar cualquiera sin hacer nada especial. Como toda chica cualquiera llena su pared de chucherías que encuentra por ahí, que de alguna forma le divierten, la identifican; cosas que forman parte de ella. Una chica cualquiera que tiene colgando recuerdos y amuletos de buena suerte, acumulando esperanzas en su cuello, tantos que suenan como un sonajero. Una chica cualquiera que sonríe sin necesidad. Una chica cualquiera que lleva sus escritos por detrás, pegados al corcho que toda chica cualquiera puede tener...Una chica que se sujeta la maraña de rulos con un multiusos que ahora es una especie de bandana extra large. Una chica cualquiera que subió a la azotea con sus amigas a tomar sol en un día nublado. Una chica cualquiera que en su interior es una niña, una madre, una mujer en mi vida. Y tal vez resulta que al final no es una chica cualquiera.



martes




Y
o no sé si eso de llamar a la gente con el pensamiento es un invento mío, si Dios sabe en qué momento hacer reaparecer a las personas o si ellas presienten cuando alguien las está buscando .. o no sé qué. Pero te juro, te juro que el fin de semana te estuve pensando. Es que apareció entre mis apuntes de constitucional una palabra en verde y azul que sólo puede relacionarse contigo, después de todo sos la única persona que me llama de esa forma… Y hace tanto que no lo veía, hace tanto que no la leía, que cuando apareció así de improviso y con total naturalidad, hizo que me sonrieran hasta los huesos de los dedos…y eso que lo que vos me decías era algo así como “gruñona”. Sips, ahí tenías a la gruñona de “H” sonriéndole a un apodo verde que un día sin sentido se te dio por llamarme así. Y mira como son las casualidades de la vida, que después de meses y meses de no tener ni idea si siquiera estabas vivo, te volviste a conectar y en un momento de ausencia me hablaste. Cosas de la vida. Por algo se dan.